Se trata de una prueba desafío-respuesta utilizada en computación para determinar cuándo el usuario es o no humano.
La típica prueba consiste en que el usuario introduzca un conjunto de caracteres que se muestran en una imagen distorsionada que aparece en pantalla o el de realizar funciones matemáticas. Se supone que una máquina no es capaz de comprender e introducir la secuencia de forma o el resultado correcto por lo que solamente el humano podría hacerlo.